yabrembre

17 noviembre, 2005

Confesiones del pie al pene

El pie mira para arriba y ve que el pene lo estaba mirando, entonces le pregunta.

- ¿Cómo andas?

- Como los ajos, siempre colgado cabeza abajo, ¿y a ti cómo te trata?

- Excelente, fíjate que por las mañanas para que no toque el suelo frío me pone unas chancletas, se mete a bañar, me lava muy bien entre todos mis deditos, después me seca muy bien, me pone mi talquito, luego el calcetín y el zapato.
Luego nos vamos caminar todo el día, por la noche; que todo me duele, me mete en agüita caliente, me da masajito con crema, y me deja descansar durante toda la noche. ¿Y a ti como te trata?

- ¿A ti te hace todo eso? ¡¡¡Conmigo es un hijo de puta!!! Te cuento:
Por las mañanas me toquetea varias veces y me dice: "Vale hermano, para ya". Luego me mete todo tranquilo en el calzoncillo y ando con un dolor de cabeza todo el día. ¡Ah!, pero eso sí, por la noche quiere que esté bien firme, pero lo peor de todo es cada vez que vamos a la cueva, no sabes como me jode su indecisión!!

- ¿Que cueva?, ¿Qué indecisión?

- ¡¡Hombre!! Si entro en la cueva, donde apenas quepo, me mete, me saca, me mete, me saca, me mete..

- ¿Y entonces que pasa?

- ¡¡JODER!! ¿Qué quieres que pase? ¡¡¡Me mareo, vomito y me desmayo!!!

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