yabrembre

25 enero, 2006

Viaje de negocios

Un hombre llama a su esposa desde el trabajo y le dice:

- Querida, el Jefe me encarga que lo acompañe a pescar a Canadá con algunos clientes muy importantes. Nos vamos por una semana y esta será una muy buena oportunidad para conseguir mi tan ansiada promoción. No te olvides de prepararme suficiente ropa para una semana, además de la caña de pescar y la valija con los anzuelos que, cuando salga de la oficina lo paso a buscar. ¡Ah, y no te olvides de incluir mi pijama de seda azul!

La esposa piensa que esto suena un "poquito" extraño y que era de lo más llamativo que necesitase un pijama tan lujoso para una excursión de pesca, pero como buena esposa hizo lo que su marido le pidió.

Una semana después regresa el marido, un poco cansado, pero contento. La esposa le da la bienvenida y le pregunta:

- ¿Pescaste mucho?

- Uff!... - contesta, - no dejamos una trucha ni para muestra...pero...¿por que no me metiste en la maleta mi pijama azul, como te pedí?.

Y la mujer le responde:

- Si que lo hice... la puse en la caja de los artí­culos de pesca!?

Moraleja: ella es una mujer igual que tu madre. Si pretendes engañarla tienes que pensar como cuando tenías 17 y querías timar a tu madre. Aún así, igual que entonces, casi siempre te pillará.

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